El trastorno por déficit de atención e hiperactividad (TDAH) se suele considerar una afección infantil, pero muchos adultos conviven con él sin saberlo. La psiquiatra Mercedes Loro López, del Hospital Universitario de Guadalajara, explica qué hay que observar.
Qué es el TDAH
El TDAH afecta a cómo el cerebro regula la atención, los impulsos y la actividad. Comienza en la infancia, pero muchas personas solo se dan cuenta de que lo tienen en la edad adulta.
Qué tan frecuente es
Se estima que el TDAH afecta a alrededor del 6-7 % de niños y adolescentes en España, y a alrededor del 3-4 % de los adultos, muchos de los cuales permanecen sin diagnosticar.
Síntomas en adultos
En los adultos, el TDAH suele tener un aspecto distinto al del niño hiperactivo del imaginario popular. Entre las dificultades frecuentes se encuentran:
- planificar y organizar tareas;
- olvidos frecuentes y perder cosas;
- gestionar el tiempo y cumplir horarios;
- mantener la atención en el trabajo o en conversaciones;
- reacciones impulsivas y dificultad para controlar las emociones.
Estos problemas pueden derivar en dificultades laborales, conflictos con la familia y los amigos, y la sensación de no llegar nunca a desarrollar todo el potencial.
Por qué pasa desapercibido
La doctora Loro explica que no es que el TDAH aparezca de repente en la edad adulta, sino que ahora se reconoce a personas que nunca fueron diagnosticadas en la infancia. Hace décadas la afección apenas se identificaba, y muchas personas aprendieron a arreglárselas solas, a veces con gran dificultad.
Obtener un diagnóstico
Para distinguir el TDAH de la distracción o la desorganización comunes, los especialistas buscan:
- un patrón duradero de síntomas que comenzó en la infancia;
- evidencia de que los síntomas causan problemas reales en varias áreas de la vida;
- una historia clínica detallada.
Si los problemas de concentración han aparecido solo recientemente, primero deben considerarse otras causas —como el estrés, la ansiedad, la depresión o los problemas de sueño—.
Tratamiento
El tratamiento en adultos suele ser multimodal, combinando:
- medicación, que puede mejorar la atención y reducir la impulsividad;
- psicoterapia, como la terapia cognitivo-conductual, para desarrollar habilidades de planificación, organización y regulación emocional.
Con el tratamiento adecuado, muchas personas ven mejoras en el trabajo, en casa y en su bienestar.
Nunca es tarde
La doctora Loro subraya que nunca es tarde para ser diagnosticado o tratado: incluso a los 50 años, si una persona cree que su vida podría mejorar, merece la pena intentarlo. Bien tratado, dice, el TDAH puede cambiar la vida de una persona.
Consejos prácticos
- Utilice agendas, aplicaciones y alarmas para tareas y plazos.
- Divida los proyectos grandes en pasos más pequeños.
- Mantenga su espacio de trabajo ordenado para reducir distracciones.
- Hable abiertamente con sus empleadores o seres queridos sobre lo que le ayuda.
Si reconoce estos síntomas, hable con su médico de cabecera, que puede derivarle a una evaluación especializada.