Un turista extranjero de 27 años resultó gravemente herido el lunes tras caer sobre las rocas en Es Caló des Moro, la pequeña cala del sureste de Mallorca que aparece con regularidad en las clasificaciones de las mejores playas de Europa.
El accidente ocurrió hacia las 12.30 horas. El visitante perdió el equilibrio en un tramo rocoso situado sobre la playa y cayó unos cinco o siete metros sobre las piedras, con heridas graves.
Un rescate por tierra y aire
La alerta se dio a través del número de emergencias 112. La unidad de urgencias del servicio de salud, el SAMU 061, envió una ambulancia de soporte vital avanzado y un equipo de enfermería, y los primeros sanitarios que llegaron al lugar estabilizaron al turista antes del traslado.
Debido al difícil acceso a la cala, se activó el helicóptero de los bomberos del Consell de Mallorca, conocido como Milana. Trasladó al paciente al helipuerto del Hospital Universitario Son Espases, en Palma, donde ingresó de urgencia. Su estado fue calificado después de grave, con pronóstico reservado.
Una playa querida… y masificada
Es Caló des Moro, en el municipio de Santanyí, mide apenas unos 40 metros, pero sus aguas turquesas y sus rocas rodeadas de pinos la han convertido en uno de los rincones más fotografiados de la isla. Una clasificación internacional reciente de las mejores playas del mundo la situó entre las tres primeras de Europa.
Esa popularidad tiene su cara negativa. A la cala se llega a pie por caminos rocosos e irregulares, y en los días de verano cientos de personas intentan colocarse en una franja de arena con capacidad para muchas menos. También se ha convertido en un símbolo de las protestas locales contra el turismo de masas, ya que los vecinos sostienen que el frágil paisaje de la zona no soporta tantos visitantes.
Cómo moverse con seguridad por calas rocosas
Accidentes como este no son raros en las calas más pequeñas de Mallorca, donde los mejores puntos de observación suelen estar en acantilados o sobre roca suelta. Los servicios de emergencia recuerdan con frecuencia a los visitantes que deben:
- llevar calzado con buen agarre, y no chancletas, al bajar a las calas;
- mantenerse alejados del borde de los acantilados, sobre todo al hacer fotografías;
- respetar las vallas y los carteles de aviso, que señalan terreno inestable;
- evitar las horas de más calor, cuando la deshidratación hace más probables los resbalones.
En caso de emergencia en cualquier punto de las Islas Baleares, llame al 112. Los operadores pueden coordinar ambulancias, bomberos y rescate en helicóptero, y se habla inglés.